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LA REFLEXOLOGÍA PODAL PARA TODOS • UN PLACER DE DIOSES.

Fecha: 11/09/2012

 

Es un trabajo que se centra en los pies. Existen proyecciones reflejas en todo el cuerpo y por esta razón, hemos acogido en Occidente un sinfín de "Terapias" guiadas por el mismo propósito desarrolladas en Oriente con un bagaje de siglos de sabiduría y experiencia.

 

Sin embargo, el trabajo en los pies, tiene un sello especial. Estos son nuestras raíces con la dimensión de la Gran Madre, la energía femenina de la Tierra y todo lo que significa para nosotros, como para cualquier otra forma de vida: Es la Fuente que nos nutre y nos sana con cada paso que damos en este camino, es lo que nos suministra todo lo  necesario para realizar "El Propósito".

Los pies guardan una gran conexión con la dimensión inconsciente y este detalle los hace especialmente valiosos cuando se necesita propiciar un cambio: es decir, siempre, ya que esta es una dimensión marcada por los cambios y precisamente esto es posible gracias a esa energía femenina de la Tierra, que constantemente nos da el ejemplo con su proceso de transformación. Sabemos que a la noche le sigue el día y que al invierno le seguirá la primavera.

 

Esto nos da una clave para comprender lo poderoso que es el trabajo centrado en los pies. Ellos son nuestra conexión con lo femenino y además propician una función de doble polaridad, ayudándonos a descargarnos de todos los excedentes y saturaciones que podrías causarnos problemas y desequilibrios.

Es una terapia que parte de un enfoque unificador y que ayuda a activar todos los recursos de autosanación de que dispone nuestro cuerpo.

 

Entiende el proceso de enfermedad o el síntoma, desde su causa, que es el desequilibrio de las energías potenciadoras de vida: Nuestra conexión con la Madre Tierra (la Materia) y nuestra relación con el Padre (el Espíritu) si estas energías fluyen en nosotros en armonía, disfrutamos de lo que llamamos Salud. Si no somos capaces de fluir con esta vida que somos, aparecerán los síntomas, que en principio, sólo son llamadas de atención para corregir algo que se está desviando del centro; hábitos de vida, formas de pensar, actitudes, relaciones, trabajo, alimentos.

 

Estos bloqueos entre las energías del Cielo y de la Tierra, tienden a liberarse, ya que nuestro ser se enfoca naturalmente a la vida y a la salud, pero no siempre se consigue, y en este punto es donde aparecen los síntomas, que son un S.O.S por parte del cuerpo, que pide ayuda con urgencia para poder recuperar su equilibrio.

 

La Reflexología Podal, nos ofrece una proyección energética completa de la anatomía corporal en los pies, y la posibilidad de liberar esos bloqueos, consiguiendo activar y disponer en su conjunto de esa enorme capacidad de autosanación que responde a nuestra memoria original.

En los pies, aprendemos a reconocer los bloqueos energéticos y a liberarlos, produciendo un profundo bienestar y relajación, que al mismo tiempo que restaura el flujo de la energía primaria, ayuda a niveles psico-emocionales, profundizando así en el proceso de sanación hasta logros, a veces, increíbles.

 

Es un trabajo maravilloso, que potencia en nosotros la enorme confianza que podemos y debemos depositar en la vida, y disfrutar de los recursos que ha puesto en nuestras manos. Nos va haciendo cada vez más autosuficientes y nos permite "entender" lo que hace nuestro cuerpo, por qué lo hace, y sobre todo,  para qué lo hace.

No se trata solamente de una técnica sencilla y fácil de aprender, si se llega hasta su raíz, nos encontramos con una Cosmovisión que contiene las claves de la salud y de la enfermedad, dándonos la comprensión de los fenómenos que queremos mejorar y sanar.

 

Profesionalmente, llevo 30 años trabajando desde este enfoque, y he de decir que no ha dejado de sorprenderme, ni a mí, ni a muchos de mis alumnos y profesionales de este campo. Siento que debería ser algo que aprendiéramos desde niños, todos deberíamos de poder disfrutar del descubrimiento de nuestras manos, de cuando bien podemos hacer con ellas, y de todas las posibilidades escondidas en nuestros pies.

Nos volveríamos más agradecidos, más confiados, disolveríamos inmediatamente el papel de víctimas (nos sabemos de qué??) y el miedo a la enfermedad, que es uno de los mayores fantasmas de nuestro tiempo.

Además, ayudaríamos a no ser tan "costosos" a nuestra Sanidad pública, que por cierto, también podría sanear su economía más fácilmente.

 

Sinceramente siento que no se puede pedir más.  Ah! Y mientras tanto con un Valor Añadido, muy interesante, que ninguno de nosotros pondría ninguna objeción para pagar: Disfrutar de cada sesión, y del bienestar que va instalando después ya que es un placer de dioses.

Será que nos lo merecemos?????

 

 

 

 

Mª Rosa Casal

Directora de Escuela de Vida

Naturópata, Reflexóloga y Consultora Macrobiótica

www.escueladevida.es


Fotografía - LA REFLEXOLOGÍA PODAL PARA TODOS • UN PLACER DE DIOSES.

 

 

 

 

 

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